El reto ha sido superado: reducir la envergadura de la prepopodadora, más doble corte simultáneo, horizontal y vetical. Bajo invernaderos cualquier apero tiene el peligro de arrastrar hierros, plásticos, o árboles. La precisión de los movimientos debe ir respalda por la efectividad de una máquina ágil, legera y precisa. Jumar lo ha conseguido.