La labor primera que permite mecanizar el campo es la de permitir que la maquinaria acceda a hacer su trabajo. Hablamos en este caso de subir las "faldas" del árbol para favorecer el acceso de la barra de herbicida, por ejemplo, aplicando líquido sin que afecte a la fruta.

 

La fruta de las ramas más bajas suelen estar rozadas, manchadas, golpeadas por la inevitable y constante tarea de mantenimiento.